26. Al término de un concierto con la Sinfónica de Castilla y León. (Auditorio Miguel Delibes, Valladolid, 2013).

27. Con Rebeca Arriero, en 2010. Me divierte mucho considerarla algo así como mi asesora personal para los temas más diversos. Para ella escribí Sin pisar tu jardín.

29. La concesión del Premio Nacional de Música en 2008, después de varios años de quedar finalista, fue un aliciente muy importante. Me fue entregado por los entonces Príncipes de Asturias en la iglesia de San Pedro de Teruel. (2009)

28. Entre los más buscados objetivos de mis doce años en el Círculo de Bellas Artes de Madrid se contó la presencia de Olivier Messiaen en varias sesiones a él dedicadas. Aquí le vemos en la Sala de Columnas del Círculo, sentado junto a su cuñada Jeanne Loriod. De pie, de izq a der, Marta Cárdenas, yo, Rosa María Molleda y Luis de Pablo.

30. La concesión del Premio Nacional de Música en 2008, después de varios años de quedar finalista, fue un aliciente importante. Me fue entregado por los entonces Príncipes de Asturias en la iglesia de San Pedro de Teruel. Después pronuncié un breve discurso de agradecimiento (en la imagen), que basé en la cultura y el arte no sólo como actividad profesional sino como forma de vida. (2009).

32. Durante 38 años consecutivos he sido conferenciante habitual de los Cursos de Apreciación Musical que fundara Pedro Machado de Castro. Por fortuna conservo esta fotografía de mi primera intervención, en 1976. Circulo Catalán de Madrid. Al fondo a la derecha, el citado Pedro Machado, alma mater de estos cursos hasta su fallecimiento.

33. En el Teatro de la Maestranza, en el descanso de La canción del olvido, junto a Luis Varela; un histórico del género, un gran compañero y un querido amigo. (Sevilla, 1997)

34. En 1994, al término de un concierto con el Grupo Círculo en la histórica Sala Pleyel, de París.

35. Por varias razones, el acto de presentación de Tres cuentos para Ita fue especialmente emotivo. Creo que entre Luis Eduardo Aute y yo dejamos con la lagrimita puesta a todo el auditorio. Con Justo Romero (izq.) y Aute. Madrid, 2010.

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45. Entre mis registros discográficos que recuerdo con mayor satisfacción figura el triple CD con la integral de las sinfonías de Miguel Marqués, al frente de la Filarmónica de Málaga. En la foto, una pausa en la grabación, charlando con Marcelo Bellagamba, siempre un corazón abierto a la amistad. (Málaga, 2009).

44. Ensayando con la Orquesta Nacional de España. Teatro Real, 1987.

43. Grabando con Plácido Domingo, toda una fuerza de la naturaleza. Las once sesiones de grabación con él, en julio-septiembre de 1999, constituyen uno de los recuerdos más aleccionadores de mi vida, y no sólo musicalmente. Foto de una de estas sesiones, en los antiguos Estudios Sintonía, de Madrid.

40. Con Rocío Fernández, al término de un concierto en el Auditorio Nacional. 2010.

41. Saludando al término del estreno de La raya en el agua, espectáculo escénico de José Luis Turina. Por originalidad, excelente música y una puesta en escena enloquecida de mi admirado José Luis Raymond, este espectáculo nos dejó en los tres “joseluises” un recuerdo muy especial. Madrid, 1996. “Deslumbrante inauguración del Festival de Otoño”, titulaba “ABC” su crítica del día siguiente.

39. Con motivo del centenario de la Orquesta Sinfónica de Madrid, los responsables de dicha orquesta me encomendaron la recuperación, edición y grabación discográfica de toda la obra original de Enrique Fernández Arbós. En la imagen, un momento de la grabación de su opereta El centro de la tierra. (Teatro Real, Madrid, 2004).

38. Creo que ésta es la imagen más antigua que conservo como director. Está tomada en la clase de composición del Real Conservatorio de Madrid, a donde me llamaban con alguna frecuencia en torno a 1975 para dirigir algunos de los ejercicios de conjunto instrumental que componían los alumnos. Fue el catedrático de la especialidad, Antón García Abril (con quien luego, por cierto, he colaborado bastante menos de lo que me hubiera gustado) la primera persona que me instó a encaminarme hacia la dirección orquestal.

37. Aunque muy alejado del mundo de la música clásica, las orquestas y los fracs, desde adolescente me resultó siempre fascinante la figura de Joaquín Díaz, todo un sabio en el campo de la cultura popular, los romances y las músicas de tradición oral. Su amistad ha sido un honor tanto para mi mujer como para mí. Aquí estamos desayunando con él en el comedor de su singular casa de Urueña (Valladolid). (2011).

36. Con María José Sánchez. Una estupenda soprano a la que la música española debe mucho. Para mí, además, una inolvidable amiga durante más de treinta años, hasta su temprano fallecimiento. Después de leer mi narración Anhelada quinta luna, me dijo que ella también quería una quinta luna; así que reinventé esa misma frase escribiendo para ella Ávila. Maite. La luna. Rindo tributo a su memoria con esta imagen tomada en el descanso de una representación de Jugar con Fuego en el Teatro de Madrid, 1992

50. Con mis padres (Agustín Temes Lhardy y Carmen Rodríguez) y mi hermano Agustín en un hotel de Alicante, horas antes de mi primer concierto con una orquesta de cierto rango internacional: la de la Radio de Belgrado. 1986.

49. Mi primera grabación profesional, en 1976. En el Estudio 1 de Radio Nacional, con Pedro Estevan, tantos años compañero de infinitos conciertos (¡creo que hemos salido juntos unas 300 veces a un escenario!).

48. Montreal (Canadá), 1976.

Descanso en un ensayo de la Orquesta Mundial de Juventudes Musicales. La fotografía está tomada por el otro único español de aquella orquesta, que fuera mi compañero en aquella aventura: Humberto Oran, luego solista de la Orquesta Sinfónica de Madrid y luego como titular de Musiespaña, una de las agencias de conciertos más relevantes de España.

46. Han sido muchas las ocasiones en las que mis queridos colegas del Sax Ensemble me han invitado a dirigir sus conciertos, siempre novedosos, y con estrenos frecuentes. En la imagen, saludando a Luis de Pablo tras una interpretación de su obra Corola, en el Teatro Monumental de Madrid, en 2010.

47. El buen humor y la alegría fueron dos notas que caracterizaron el día a día del Grupo Círculo durante sus casi 17 años de existencia.  Apenas podría recordar un solo momento de tensión en ese dilatado espacio de tiempo. Ese optimismo es patente en esta imagen de 1989, a punto de salir al escenario del Auditorio de Pama de Mallorca.

42. Con Javier Monteverde. Durante doce años (y espero que así siga siendo en el futuro) Javier ha sido mucho más que mi ingeniero de sonido habitual: debo a Javier horas de felicidad personal y una exhibición de sonido grabado hecho arte. Un colega le calificó una vez como “poeta de los micrófonos”. Lo suscribo.

31. Con Cristina Hauke. En malva, claro. Madrid, 2014.

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